Analizando el desarrollo de una web XXX

Hay quien insiste en repetir una y otra vez que el porno online está en caída libre, y puede ser que las clásicas webs porno que todos conocíamos estén en claro declive, pero eso no es totalmente así. También el marketing digital está haciendo su mella en ellas, y una de las formas de evitar ese descenso es actualizar su forma de promocionarse.

Si leíste mi anterior post entenderás de lo que hablo. No basta con tener un buen contenido sobre porno extremo o porno amateur xxx, que parecían ser las tendencias de última moda (no puedo olvidar la abundante cantidad de webs para adultos que ofrecían entre sus categoría la clásica “amateur” o la nueva de “bestialidades”, obviamente enfocadas al sexo); ahora, hay que echar mano de ciertos estudios, ciertas palabras claves y ciertos enlaces para que Google vea que tienes una actividad que a veces no tiene, pero parece ser que a nadie parece importarle en realidad.
Digo esto porque, como ya comenté, algunas de los sitios webs que están en la ola de los buscadores son unos verdaderos desastres en cuanto a estructura y contenido, pero no paran de recibir millones de visitas; deduzco que alguna empresa de marketing habrá hecho maravillas con ella, y que eso es lo único que le gusta al bendito de Google, pues dudo que cumplan con sus estándares más exigentes. O tal vez sí, quién sabe, hay verdaderos magos en esto del posicionamiento web, y también muchos en engañar a los buscadores con sus triquiñuelas.

No creas, a mí a veces también me viene un poco grande esto de desarrollar webs con las normas actuales, no voy a negarlo. Añoro la época en que las palabras “orgías” y “sexo anal” eran más que suficientes para que una web porno consiguiera miles de visitas; incluso me las veía bastante bien cuando llegó la moda de la X, y con sólo poner “jovencitas xxx” tenías el éxito asegurado. No voy a decir que bastara con tres tonterías para tener éxito, llevar una web y que funcionara costaba mucho esfuerzo, pero al menos sabías que si te lo currabas, tenías un buen diseño, una buena estructura y ofrecías buen contenido, tenías más de medio camino adelantado.
En fin, de nada sirve añorar tiempos pasados. Como digo, no es tan cierto que ya no se consuma tanto porno online como antes; puede ser que el porno de pago haya caído a niveles 0 durante la crisis económica, y que por supuesto arrastró al gratuito al abaratar la publicidad a causa de la caída de visitantes. Pero la gente sigue consumiendo porno, créeme, y lo seguirá haciendo. Así que no hay más remedio que renovarse.


Renovarse implica tener conocimientos que antes se pensaba que no servían de nada, como el tan nombrado marketing digital; preparar tus webs en base a lo que piden los principales buscadores; y por supuesto, aunque te pueda parecer algo obvio, ofrecer el mejor contenido posible, ahora más que nunca, y dar calidad a la vez que cantidad, cosa que a veces olvidamos.
Por mucho que parezca que el porno por sí mismo atraerá a los cibernautas hacia una web, nos encontramos con que ya no es así, o al menos ya no lo permiten los buscadores de Internet; ahora el tema ya no importa tanto, se basan en otras consideraciones, pero está claro que si no apareces en las primeras páginas que ofrecen, ya te puedes ir olvidando de tener visitas, y claro, eso acaba con la web mejor organizada y completa.
Aunque parezca que lo veo todo muy negro, no es así en absoluto, y si he decidido escribir este artículo ha sido exactamente lo contrario: asegurar que hay vida para el porno online tras la crisis y los cambios de política en Internet. La clave, como en todo, renovarse o morir.